Las bisagras de un notebook soportan tensión cada vez que se abre o se cierra la pantalla. Con el tiempo pueden aflojarse, endurecerse, quebrarse o terminar dañando los puntos de anclaje de la carcasa.
En Gato Informático Soluciones revisamos el estado de las bisagras, tornillos, anclajes y carcasa para determinar exactamente qué parte está fallando antes de realizar la reparación.
En muchos casos la bisagra metálica continúa en buen estado y el verdadero problema se encuentra en los soportes plásticos donde va fijada. Dependiendo del daño, puede ser necesario reparar o reforzar los anclajes, corregir la carcasa o reemplazar alguna pieza.
Una bisagra deteriorada no debería seguir forzándose, porque al abrir y cerrar el notebook puede aumentar el daño, quebrar la tapa, separar la carcasa e incluso afectar cables de pantalla o antenas que pasan por esa zona.
Antes de realizar cualquier trabajo te explicamos qué está dañado, qué alternativa de reparación existe y el presupuesto correspondiente.